Le decía que llama la atención que, dada la relación compleja y diversa de México con Estados Unidos, no exista gran interés por mejorar la percepción de nuestro país entre los políticos y tomadores de decisiones al otro lado del río Bravo.
El lobby o cabildeo es una actividad institucionalizada en Estados Unidos, de ahí que requiere su registro ante el Departamento de Justicia para gozar de legalidad.
Amablemente el investigador y experto en temas de comercio internacional, Jorge Molina Larrondo, me comparte algunas cifras que confirman la poca importancia del gobierno de México por hacer lobby, no obstante que un día sí y otro también, el presidente Donald Trump sacude al gobierno de nuestro país con sus declaraciones.
Me confirma que el año pasado los países que más invirtieron en cabildeo para hacer valer su voz en Washington fueron Arabia Saudita, China, Turquía, Japón, Liberia, Bahamas, Israel, Emiratos Árabes Unidos, Corea del Sur y Bermudas, todos básicamente por el tema de los aranceles recíprocos.
México no figura ni de lejos en el top 10 del año al reportar un gasto de poco más de 11.4 millones de dólares en lobby el año pasado, que incluye la inversión pública y del sector privado que está muy lejos de los 64 millones de dólares que invirtió Arabia Saudita y los 56 millones de dólares canalizados por China, por mencionar a los países más relevantes en esa actividad.
La Secretaría de Economía, que lleva Marcelo Ebrard Casaubón, dirigió 2.9 millones de dólares a una firma de abogados, en tanto que la Secretaría de Relaciones Exteriores de Juan Ramón de la Fuente puso apenas 400 mil dólares para la asesoría a los migrantes mexicanos ante las persecuciones del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).
Otros 1.5 millones de dólares los canalizó el Ayuntamiento de Los Cabos dada la creciente población de estadounidenses en Baja California.
Y bueno, habrá que contabilizar, como le digo, el lobby que realiza el sector privado mexicano, que también debe ser registrado para que no sea catalogado como delito en Estados Unidos.
Ahora que los vientos políticos surcan Washington por ser un año electoral, México se convierte en la piñata favorita para pegarle cuando la coyuntura lo amerite, así lo vimos el fin de semana pasado en Miami, lo que haría necesario pensar en un cabildeo más robusto y permanente con nuestro principal socio comercial ahora que se revisará el T-MEC.
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Bancomext, que lleva Roberto Lazzeri Montaño, acaba de colocar con éxito certificados bursátiles por 12 mil 272 millones de pesos que servirán para financiar cadenas del sector exportador.
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Victor M. Cairo, CEO de ArcelorMittal México, concluye su periodo de dos años al frente de Canacero. Su gestión tuvo como acento la defensa del sector ante las presiones de Estados Unidos, que aplicó aranceles de 20 al 50 por ciento al acero mexicano.
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CREATURISMO, que es parte de Grupo CIE que comanda Alejandro Soberón Kuri, se ha encargado del diseño y organización de los pabellones de México en FITUR (Madrid), TOP Resa (Francia) y WTM (Londres), con avances relevantes en la promoción de la industria turística.
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Francisco Demesa, director de Natura & Avon, asumirá la presidencia de la Cámara Nacional de la Industria de Productos Cosméticos y del Cuidado del Hogar (Canipec).
Por Rogelio Varela / Síguenos en Facebook, X y LinkedIn

