Arsenio Domínguez Velasco, secretario general de la Organización Marítima Internacional (OMI), inicia hoy una visita oficial de tres días a México, con una amplia agenda en la Ciudad de México y el Puerto de Veracruz, que incluye reuniones con autoridades, empresarios y organizaciones del sector marítimo-portuario, además de encuentros académicos y recorridos por infraestructura estratégica.
De la visita se sabía poco, y en los últimos días surgieron preguntas dentro del propio sector sobre la llegada de Domínguez y, particularmente, sobre los alcances de su estancia en México.
La Secretaría de Marina (SEMAR), que encabeza Raymundo Pedro Morales Ángeles, había mantenido el programa con alta discreción y prácticamente no habían trascendido detalles de una agenda que es bastante más amplia de lo que se conocía.
¿Por qué mantenerla con semejante reserva? No está claro.
Lo que sí se sabe es que no será una visita de cortesía, sino una visita oficial en toda forma.
Durante tres días (a partir de este miércoles), el secretario general de la OMI tendrá frente a sí a buena parte de quienes conducen la política marítima y portuaria mexicana, pero también a algunos empresarios, cámaras y asociaciones de una industria que enfrenta decisiones importantes en regulación, descarbonización, infraestructura y competitividad.
Y ahí está el verdadero peso de la visita. De hecho, los asuntos ambientales representan el foco oficial de la reunión.
Una mesa de alto nivel
Domínguez sostendrá encuentros con una representación encabezada por el subsecretario de Asuntos Marítimos y Portuarios, almirante Gerardo de Jesús Toledo Guzmán, y el titular de la Unidad de Puertos y Marina Mercante (UPMM), capitán de altura Manuel Fernando Gutiérrez Gallardo.
Participarán también el jefe de la Autoridad Marítima Nacional, vicealmirante José Méndez Vázquez; la directora general de Puertos, capitana de altura Marisa Abarca Hernández, y el director general de Enlace y Asuntos Marítimos, capitán de navío Yamanquy Antonio Pérez Aguilar.
Del lado empresarial han sido convocados representantes de distintas organizaciones vinculadas con la actividad marítima y portuaria.
Así que, más que las múltiples fotografías de rigor, interesará conocer qué planteamientos llegan a una mesa donde coincidirán reguladores, autoridades, empresas y organizaciones ambientales que han venido creciendo significativamente.
Porque algunos de los asuntos que actualmente se discuten en la OMI terminarán teniendo efectos directos sobre inversiones, costos y operación de la industria.
Veracruz, el punto central
El grueso de la agenda se trasladará el 26 de agosto a Veracruz, donde Domínguez conocerá la ampliación y modernización del puerto y participará en una jornada técnica en el Centro de Convenciones de ASIPONA Veracruz.
Ahí será recibido por Gutiérrez Gallardo y por el director general de ASIPONA, o sea, del Puerto de Veracruz, el almirante Abraham Eloy Caballero; también participarán el comandante de la Primera Región Naval, almirante Ramiro Lobato Camacho, y el titular de la Capitanía de Puerto Regional de Veracruz, contralmirante retirado Rodolfo Álvarez Zárate.
México aprovechará el encuentro para presentar su “Sistema Portuario Nacional, la situación de la Marina Mercante Mexicana y la estrategia de descarbonización de los puertos”.
Gutiérrez Gallardo tendrá a su cargo esta exposición, mientras Caballero Rosas mostrará cómo se implementan en Veracruz los convenios internacionales que regulan la actividad marítima, en tanto, Álvarez Zárate explicará las funciones de la autoridad marítima dentro de los puertos.
Posteriormente vendrá una conferencia magistral del invitado especial Arsenio Domínguez y un recorrido por las instalaciones de ASIPONA.
Será, en términos prácticos, pasar de la regulación al muelle.
La factura de descarbonizar
Y habrá que seguir particularmente lo que ocurra alrededor de la descarbonización.
La industria marítima internacional está entrando en una etapa en la que reducir emisiones deja progresivamente el terreno de los compromisos para trasladarse hacia decisiones de inversión, tecnología e infraestructura.
Puertos, navieras, terminales, combustibles y cadenas logísticas tendrán que adaptarse.
Para México, por tanto, presentar su estrategia directamente ante el secretario general de la OMI tiene una lectura que rebasa el componente ambiental: también están en juego competitividad y capacidad para responder a las nuevas condiciones del transporte marítimo internacional.
Veracruz será el escaparate elegido para mostrar cómo pretende aterrizarse esa política.
De las aulas a la OMI
La visita tendrá además un componente particularmente mexicano.
Domínguez se reunirá con estudiantes de la Escuela Náutica Mercante de Veracruz, acompañado por el director general del Fideicomiso Universidad Marítima y Portuaria de México, capitán Mauricio Cruz Reyes, y el director del plantel, capitán de altura Rodolfo Salazar Lima.
Después llegará a la Universidad Veracruzana (UV), donde, por cierto, Domínguez cursó estudios de ingeniería.
Está previsto que autoridades universitarias le entreguen un reconocimiento por su trayectoria y como egresado distinguido. El episodio tiene una carga simbólica difícil de ignorar: Domínguez vuelve a las aulas donde estudió convertido en el primer latinoamericano en dirigir la OMI.
Lo que queda fuera del programa
El 27 de agosto, nuevamente en Ciudad de México, la agenda continuará en la UPMM con actividades relacionadas con formación marítima, una visita a simuladores y una ceremonia en la que el secretario general de la OMI firmará el libro de visitantes distinguidos de SEMAR.
La Secretaría de Marina, encabezada por el almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles, ofrecerá además un encuentro al que han sido convocados representantes de los sectores público y privado.
Hasta ahí, la agenda que conocemos.
Pero probablemente habrá que mirar más allá del programa, porque el secretario general de la OMI tiene una agenda privada que incluye varias organizaciones empresariales y ambientales muy identificadas.
Así que, cuando alrededor del jefe de la OMI coinciden quienes diseñan la política marítimo-portuaria mexicana, administradores de puertos y personajes y grupos de interés, las conversaciones inevitablemente rebasan las conferencias y los recorridos.
Regulación, costos de la transición ambiental, infraestructura, marina mercante y competitividad estarán alrededor de la mesa.
La visita se mantuvo con discreción. La agenda ya trascendió.
Ahora habrá que observar qué deja.
Por Gabriel Rodríguez / Síguenos en Facebook, X y LinkedIn



