La quiebra de Spirit Airlines recortó capacidad de rutas entre los EE.UU. y Cancún, justo al inicio de la temporada alta en 2026, reduciendo la oferta de vuelos de bajo costo hacia el principal destino turístico internacional de México.
La aerolínea, que llegó a concentrar cerca de 5% de los vuelos en su mercado doméstico y operaba conexiones a la Riviera del Caribe mexicano, desde Orlando y Houston, anunció el cierre de operaciones el sábado por la tarde.
Pasajeros quedaron sin itinerario desde esa tarde del 2 de mayo, lo que originó la intervención inmediata de la Secretaría de Turismo de Quintana Roo (Sedetur), coordinando reubicaciones de vuelos en otras aerolíneas para cientos de pasajeros.
La empresa indicó por su parte que los reembolsos de pagos con tarjeta se procesarían de forma automática en los próximos días.
Y es que la salida de la aerolínea del mercado eliminó de inmediato miles de asientos en un segmento que contenía tarifas en rutas de ocio, dentro de corredores con alta ocupación, mientras la menor oferta está presionando los precios al alza.
El ajuste se concentra en el corto plazo, con sustitución de capacidad limitada.
Alza en tarifas aéreas
En tanto, American Airlines, United Airlines y Southwest Airlines, junto con Aeroméxico, Viva Aerobús y Volaris, están ampliando su capacidad de vuelos para absorber la demanda.
Sin un operador enfocado en tarifas de bajo costo, el rango de precios comenzó a subir en los mercados con menor competencia directa.
El desajuste de mercado es significativo, debido a que la salida de una aerolínea del tamaño de Spirit Airlines no tiene precedentes recientes en los Estados Unidos, al menos en dos décadas, según los analistas consultados.
Costos al alza
Spirit se declaró en bancarrota por segunda vez en agosto de 2025, mientras que desde el sábado 2 de mayo anunció repentinamente su cierre definitivo, como un efecto del aumento en los precios del combustible que deterioró su liquidez rápidamente desde hace varios meses.
El cierre implicó la pérdida de 14,000 empleos, según información ofrecida por la compañía.
Previamente, el presidente Donald Trump había planteado un rescate por 500 millones de dólares que no avanzó en el Congreso, mientras el secretario del Transporte de los EE.UU., Sean Duffy, señaló que no hubo recursos disponibles para apalancar la compañía.
Por Edna Herrera / Síguenos en Facebook, X y LinkedIn



